CIENFUEGOS TAMBIÉN TOMÓ BIENAL DE LA HABANA

 

Por: Zulariam Pérez Martí

 

  Artistas de la vanguardia plástica de Cienfuegos exponen en la 12da. Bienal de La Habana, donde sobresale la alusión a esta bella ciudad, sus personajes, las referencias de un contexto histórico que determina el proceso creativo, la arquitectura… y ponen en diálogo directo al espectador con una auténtica fiesta visual de alcance internacional.

   Un grupo importante de las propuestas llevadas por los cienfuegueros están exhibidas en el proyecto Zona Franca, con sede en la Fortaleza de
La Cabaña, la mayor muestra de arte cubano contemporáneo de las realizadas hasta ahora, en la que confluyen dentro de la Bienal generaciones y estéticas diversas, maestros consagrados y artistas emergentes.

La Película de Wacayón, uno de los proyectos más visitados hasta el momento, de la creadora Annia Alonso, cuenta la obra y vida del artista naif Julián Espinosa, conocido como Wayacón, y deja que el público entre a un mundo fascinante que tiene como centro al hombre como ser expansionista de cultura. Además, comparte el espacio físico con obras del propio protagonista del “filme”.   

También representantes de la Sociedad Gráfica de Cienfuegos colaboran en diversos soportes que incluyen el muralismo, y grabados, los cuales están insertados en la ruta de Romerillo, en el Museo Orgánico dirigido por Ale­xis Leyva (Kcho).

Mientras, En el centro, exposición colectiva de Camilo Villalvilla, Julio Ferrer y Adrián Rumbaut, expuesta en Zona Franca, presenta en apariencia un ajiaco de técnicas y modos de decir, mas al entrar desaparece esa idea al concretarse un producto artístico bien pensado y que, sobre todo, habla del artista dialéctico, inquieto, creativo y polisémico. La variedad de soportes recalca la concepción del artista sin límites, aquel que articula proyectos instalativos que con anterioridad estuvieron en el papel y a carboncillo, como es el caso de Villalvilla.

Otros artistas como William Pérez y Marlys Fuego juegan entre la estética y el erotismo. Y sobresale el recuerdo de una casa de Punta Gorda que ya no está, sin embargo, el arte la inmortalizó.

Una peculiar manera de expresarse encontró está vez la cienfueguera Mabel Poblet en su Marea Alta, espacio que a través del empleo de espejos en el piso, los cuales son pisados por los transeúntes, deja la ilusión de que el mar puede ser andado.

Cada uno de los creadores involucrados de una u otra manera reflejan su ciudad, ideales, inquietudes y tempestades. Santiago Hermes, por ejemplo, pone a disposición de quienes gustan interactuar con obras perfomáticas, la más reciente creación Arte Soy.   

 

Cienfuegos tomó La Habana y su Bienal…, su eco se siente acá, ellos fueron de la idea a la experiencia, para mostrar ese proceso creativo que, muchas veces, transforma los proyectos originales con resultados imprevistos.

 

10/06/15