GRUPO PUNTO: LA MUERTE FÍSICA NO ES CAÍDA MORTAL

 

 Por: Zulariam Pérez Martí

 

De los novísimos creadores que encontraron un clima de conmociones en los años noventa queda casi todo. El Grupo Punto no rompió su diálogo con el público de Cienfuegos. Así quedó en evidencia durante la inauguración de su muestra, a propósito de las dos décadas de creados, en el Centro Provincial de Artes Visuales de la ciudad.

William Pérez, Alain Moreira, Pavel Jiménez, Yalili Mora, Daniel Rivero, Oriol Guillén, Santiago Hermes, Juan Karlos Echeverría y Adrián Rumbaut volvieron con una visualidad cambiada, pero sus contenidos no han variado a través del tiempo. Siguen inspirados en temas que emergen de su interacción constante con la Cuba profunda. 

«No es totalmente una reunión de las obras actuales de cada uno, sino que incluimos fotografías documentales, fragmentos o detalles de aquellas piezas iniciales. Los artistas de alguna forma revisitaron su pasado. Resulta una conexión entre lo que dejamos, lo que queremos y lo que puede ser después. A pesar de lo complejo de coordinar una exhibición así, todo se convierte en placer para el público. Nadie pensó en mercado», especificó Adrián Rumbaut, curador de la exposición.

De los nueve artistas involucrados en dicha comunidad intelectual, cinco permanecen en la Isla. El resto radica en el exterior, ello no significa una lejanía del cosmos visual. Cada uno continúa, ahora desde lo personal, aquel camino que en forma de regla pactaron en los noventa:

«Somos esclavos de nuestras circunstancias y de nuestro trabajo claramente dependiente de nuestra experiencia existencial. Estamos construyendo 'obras de resistencia’ (…) Son “obras de resistencia” en el sentido de que son textos ubicados en nuestro propio contexto, nutriéndolo, fortaleciéndolo».

Hacia 1999, el trabajo colectivo del Grupo Punto declinó. Sin embargo, las referencias a su impacto cultural cienfueguero no dejó de ser historia. Hoy marca un suceso dentro de la narrativa del arte cubano que surge y enriquece desde la provincia.

«En muchos sentidos, Punto todavía late (a pesar de los veinte años transcurridos). Dejó de ser una agrupación de artistas inquietos para convertirse en memoria colectiva, parte de ese pasado que define quiénes somos. Su reto (superado) fue vivir y legar a las generaciones ulteriores la vocación por un arte de resistencia…», afirmó Jorge Luis Urra Maqueira, crítico de arte.

Ellos, desde sus proyectos personales se unen en la defensa del arte, en los tantos modos de sociabilizar los fundamentos de una muestra de turno, en su continuo acercamiento al aprendizaje.

La muerte física solo fue un punto de giro, una excusa que todos tratamos de tragar aun cuando la conciencia los dejó intactos. El hecho de que ninguno de muestra de rendición habla por si sola de una comunidad eterna.

 

12/10/15