TRAS ENCONTRAR LA BASURA DEBAJO DE LA ALFOMBRA

 

Por: Carlos Gámez.

Obra: No. 0007 de la serie Náutica. 2015

 

Las temáticas que definen algunas prácticas artísticas contemporáneas se alejan de conceptos insoslayables en otros momentos para el arte. La originalidad es uno de esos tópicos que hoy sólo pueden convertirse en mito y entonces, por esta degeneración, llegar a la repetición como principio valorativo.      

La exposición personal que presenta la Galería Espacio Abierto en los meses de octubre y noviembre, Cuarto de Derrota, curada por Evelynn Álvarez, habla sobre la emigración, otra vez; ahora en la voz de Aluan Argüelles. Las piezas que se exhiben parten de estudios que realizara el artista sobre las travesías Cuba-EEUU.

Las obras son fotografías de objetos que fueron encontrados en los arrecifes, y que suponemos pertenecieron a los emigrantes que una vez dejaron esas costas. Para el imaginario isleño, la partida va siempre de la mano de una mejora posible, momentánea o perenne. Salir es el verbo que primero es pronunciado cuando aprendemos a hablar.

Las obras de Argüelles pertenecen a la serie Náutica, y proponen una lectura desde el documento, siendo cada una acompañada de un post-it en la museografía. Con la adición de este detalle, la imagen cobra el valor de un recuerdo, llega a ser personalizada, y de esta manera la presencia del tema migratorio en el cúmulo del arte cubano puede caminar desde la singularidad de otro ángulo. Ciertamente, la búsqueda de novedades en las obras de los artistas jóvenes no es una preocupante para muchos, sin embargo, al poder el espectador redescubrir el valor de su tiempo en la sala, lejos de la manera de afrontar una visualidad gastada, ya es un logro.

La muestra Cuarto de Derrota mantiene un vínculo con lo científico que ancla los gráficos y notas a una visualidad informal. La concepción de la museografía tiene para el artista un valor trascendente, al construir desde el referente temporal, la amplitud del catalejo del espectador. Con los post-it amarillos y la instalación presente, el resto de las obras, es decir, las fotografías, son como pequeñas notas en el camino a la recepción de la muestra como un gran mapa.

La arquitectura del espacio construido con los significantes eleva sus columnas en cada una de las fotos distribuidas en la galería. Las imágenes, que pueden ser el gancho para los neófitos, no son más que un pretexto para enunciar una tesis menos gráfica. La instalación presente en la segunda sala eclipsa, una vez descubierta, la verdadera intención de la muestra personal.

Cómo Aluan se las arregló para sortear el mar de símiles en la historia del arte cubano alrededor de la emigración, suele ser la primera pregunta al escuchar el anuncio de otra exposición sobre un tema eterno. Pues bien, en un tiempo donde la personalidad se difumina cada vez más, él recupera la bitácora de sus protagonistas. El artista desmiembra el cuerpo de los sujetos citados. Tras la muerte de la privacidad y los temas tabúes, el morbo se adueña de las mentes humanas produciendo la proteína capaz de modificar la percepción de algo “cruel” en algo estéticamente aprovechable.

La exposición Cuarto de Derrota, busca el primerísimo primer plano para narrar la historia de los que parten. Las obras en la Galería de Revolución y Cultura pueden ser anónimas o especulativas, pero difícilmente no más escondidas.       

 

10/11/15