Y PENSAR QUE HAY TANTA GENTE FELIZ EN ESTE MUNDO

 

 

 

Por: Erian Peña Pupo

 

 

 

0.

 

Naufragios es el bautismo escénico del reconocido Grupo Teatro Escambray (GTE) en el Festival de Teatro Joven de Holguín. La obra parte de una creación colectiva entre su director, Rafael González, y los actores Arlettis González y Roberto Águila, a partir de textos de Anna Lidia Vega Serova, Laidi Fernández de Juan, Guillermo Vidal, Alexis Díaz Pimienta y Amador Hernández.

 

1.

 

Rafael González, autor de obras conocidas en el trabajo del GTE como Molinos de viento o Calle Cuba 80 bajo la lluvia, apuesta una vez más por el trabajo con textos narrativos de diversos autores cubanos y la articulación de un discurso dramatúrgico capaz de sostener —construcción colectiva por demás— el entramado de la obra a partir del quehacer que ha caracterizado al GTE en sus últimas etapas. Una vez más, pues en 2005 el Grupo presentó, basado en textos de Francisco López Sacha, Alberto Prieto y Guillermo Vidal, la obra She loves you, ye, ye, ye…

 

2.

 

Bien pudiera decirse grosso modo que la puesta muestra una visión particular de diversas problemáticas sociales cubanas como la prostitución, el burocratismo, las migraciones, el sistema educacional; vemos un profesor de una Hamburger University… antes tratadas en la literatura que toma como punto de partida. Pero Naufragios va más allá al subrayar las diferentes zozobras —así, textual, sin posibilidades de salvavidas ni islotes a la vista— a las que está sometido el ser humano en una cotidianidad permeada por estas problemáticas sociales En este caso el ser humano insular, el cubano, el hombre que amasó las utopías sin saber que toda utopía es peligrosa y de por sí no concretable en la realidad, aunque «esta generación tiene que ser necesariamente mejor que la otra», pero no lo es…

 

No lo es para quienes ven el país como una suma de negaciones. Una casa de donde siempre —se añora— se pueda salir y volver…

 

3.

 

Las historias se articulan convincentemente en un mismo discurso mediante las actuaciones de González y Águila. Arlettis fue una revelación para los públicos. La controlada pauta gestual y el uso acertado de matices se convierten en armas que usa con maestría en escenas que nos revelan las potencialidades del elenco (de ambos) y del texto, para arrastrarnos hacia un mayor compromiso sensorial con lo que se propone. Aquí los actores no son solo vehículos de expresión de los textos, sino también co–creadores de ellos.

 

Por otra parte, ha sido una constante del GTE ese sentido de laboratorio para la formación de actores y públicos desde la asimilación visceral de textos atravesados por el drama de la existencia humana, y la interacción de esta con nuestro contexto social e histórico con sus varias interrogantes…

 

4.

 

Destaca la parquedad de recursos escénicos empleados en este montaje y su efectividad, propios del GTE, una agrupación que en el poblado La Macagua, Manicaragua, Villa Clara, cumplirá cincuenta años haciendo teatro y enfrentando disímiles adversidades. El resultado actual, obras como Naufragios… Respecto al diseño de la banda sonora, se aprecia una correspondencia bastante orgánica entre la economía de objetos y medios sobre la escena (unas sillas, una mesa…) y el empleo de los recursos sonoros en función de la caracterización de atmósferas y en la composición de diferentes ambientes que nos trasladan hasta un París imaginario esquinado en La Habana. Escuchamos el versionado tema “Niebla del riachuelo”, un tango de los argentinos Enrique Cadícamo y Juan Carlos Cobián.

 

5.

 

A mí “Niebla del riachuelo”, en voz del cubano Lino Borges, me sabe a desesperanza, a frustración… «Y pensar que hay tanta gente feliz en este mundo», como dice uno de los actores de Naufragios. Y pensar…